La idea que seamos dueños de nuestra vida implica la aceptación que somos responsables de las circunstancias de las que nos rodeamos. No quiere decir que tenemos el control absoluto de lo que nos sucede, pero si de las reacciones y enfoques que tenemos al respecto. Moldeando de este modo nuestro entorno respecto a nuestros pensamientos.
Ocurre circunstancias precisas en donde un mismo evento es reconocido de forma diferente entre personas que viven de forma positiva su vida y otras que viven en la oscuridad. Aunque el mundo a nuestro alrededor sea caótico, tenemos la elección de reaccionar de una forma o de otra. También es cierto que nuestra pensamientos y sueños tienen una vibración concreta. La realidad capta esa resonancia y atrae lo que vibra en esa frecuencia.
¿Nunca te has preguntado porqué hay personas que le va siempre bien? seguro que son alegres y con una aptitud positiva ante la vida. Por el contrario hay personas tristes, malhumoradas y pesimistas que su vida es un desastre y con múltiples problemas.
Reconocer que nuestra mente tiene el poder de transformar la realidad no implica la ausencia de desafíos. Al ser dueños de nuestra vida, esos desafíos se enfrentan con mentalidad abierta y en disposición de aprender y crecer a partir de ellos.
La forma en que pensamos en nosotros mismos y en el mundo que nos rodea influye en nuestras toma de decisiones. Una persona que tiene una baja autoestima no podrá tomar alternativas que ponga en peligro su identidad más profunda. Por el contrario una persona con una visión sobre si mismo elevada, tomará decisiones arriesgadas que eleven su nivel personal.
Con nuestros pensamientos, emociones e intenciones creamos nuestro entorno en un mundo lleno de posibilidades. En el libro UN MUNDO EN LAS NUBES “El Hacedor de Milagros” nos enseña que a pesar de que haya fuerzas exteriores que puedan influir, el control último debe de recaer sobre nosotros. Sabiendo que cada pensamiento es un paso más hacía nuestra realización.
Tenemos que elevar nuestra conciencia y tomar las riendas de nuestra vida, empezando por nuestros pensamientos y sueños. Reconociendo que son creadores de nuestra realidad, dándole la importancia que se merece. Se debe estar atento a lo que pensamos, para mantener solo aquellos que está en resonancia con la persona que queremos ser. Si no coincide con esa idea, descartarlo de inmediato o sustituirlo por aquello que si está en consonancia con nosotros mismos.
Luego en un plano más elevado, con una maestría poderosa, podemos decretar lo que queramos ser. Con el conocimiento del YO SOY, podemos añadir aquello que deseamos ser, reconociendo la poderosa afirmación, elevando, de esta forma, nuestro poder creador. Finalizando con la afirmación: YO SOY EL QUE SOY.
Para comprar el libro


No hay comentarios:
Publicar un comentario