La vida que llevamos tan ajetreada nos impide buscar un sentido más profundo de nuestra vida. Es por ello que la afirmación de “YO SOY” ha surgido como una poderosa herramienta espiritual, con la cual podemos interiorizar y descubrir lo mejor de nuestro ser. No es una simple frase, sino una muestra de identidad profunda que trasciende nuestra existencia.
En el cuento "¿Tú quién dices ser?" De Juan Serigot, el autor nos muestra un viaje introspectivo explorando nuestra identidad más íntima, interrogándonos sobre quiénes somos fuera de cualquier máscara social y roles cotidianos. Acercándonos a una compresión más plena de nuestra divinidad interior
Es interesante como las afirmaciones de YO SOY pueden ayudarnos a conectar con nuestro ser más profundo, ya que ha sido utilizado a lo largo de la historia por diversas culturas y religiones para dar un sentido divino a nuestra existencia
La idea que al decir "YO SOY" estamos afirmando nuestra divinidad, sugiere que todos llevamos dentro de nosotros una chispa de lo divino. Una vez que se tiene interiorizado esta afirmación, se puede complementar con decretos tales como YO SOY MARAVILLOSO, YO SOY ABUNDANTE, YO SOY AMOR, etc. Cuando todo ello haya sido superando se puede completar con afirmaciones como YO MEREZCO SER AMADO, YO ESTOY PREPARADO PARA RECIBIR LA ABUNDANCIA QUE NECESITO, YO SIENTO EL AMOR ETERNO EN MI, etc.
El cuento "¿Tú quién dices ser?" explora esta idea de identidad y la conexión con algo más elevado. Abriendo la puerta a nuestra esencia divina, identificándonos como parte de algo mucho más grande y sagrado. Esta afirmación nos empodera, recordándonos que somos co-creadores de nuestra realidad y que tenemos el poder de manifestar nuestra visión más elevada. No es una idea abstracta, sino una experiencia transformadora que puede cambiar nuestra perspectiva de nosotros mismos y del mundo.
Al interiorizar la afirmación de YO SOY comenzamos a vernos como seres completos y divinos, capaces de vivir en armonía con nuestro propósito más alto. Esta afirmación espiritual nos invita a vivir con una mayor conciencia y a reconocer la presencia divina en cada alegro de nuestras vidas
Con la afirmación de "YO SOY" nos embarcamos en un viaje hacia la auto-realización y la conexión con lo sagrado. En un mundo que a menudo nos desconecta de nuestra verdadera esencia, estas palabras nos recuerdan que somos seres divinos, destinados a vivir con un propósito.














